Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Transgénicos y la crisis alimentaria

Sus promotores los anuncian como solución para solventar las necesidades alimentarias mundiales
maiz-transgenico-cultivo-monsanto-JI.jpg
maiz-transgenico-cultivo-monsanto-JI.jpg - (Foto: Jupiter Images)

Para 2050 la población mundial podría superar los 9,000 millones de habitantes y las necesidades alimentarias podrían crecer 70%, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés). Estas cifras suponen un verdadero reto para el sistema productivo actual, consideraron expertos en la materia.

En este contexto, los cultivos transgénicos parecen ser una respuesta a la crisis alimentaria que se avecina, en tanto que son más resistentes a plagas, requieren menos aplicaciones de pesticidas y son más productivos frente a las que no lo son, explicó Ari Mateos, representante del territorio Mexicali de Monsanto. Todos estos beneficios reducen los costos de los cultivos e incrementan la oferta, lo cual abarata el precio de los productos derivados.

Por ejemplo, la pasta de soya que proviene de una semilla genéticamente modificada, es entre 15 y 20% más barata que la que no lo es, lo cual la hace más rentable para los fabricantes de ingredientes de soya. Dupont, por ejemplo, fabrica 90% de los ingredientes de soya a partir de pasta de soya obtenida de semillas transgénicas, según datos de la compañía.

Publicidad

Estados Unidos, Brasil, Argentina, India y Canadá son los principales productores de transgénicos. Se trata básicamente de maíz, soya, algodón, canola y papaya. En México está autorizada la siembra de algodón transgénico desde 1996 y en los últimos años se ha intentado sembrar soya y maíz genéticamente modificados, sin embargo, algunos agricultores y organizaciones no gubernamentales (ONG) han interpuesto amparos para evitar la siembra a escala comercial.

Los detractores de los transgénicos opinan que este tipo de cultivos representan riesgos para la salud de quien los consume y riesgos ambientales, como pérdida de biodiversidad o contaminación del suelo, advirtió Aleira Lara, coordinadora de la campaña de agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace México.

A estos argumentos se suma otro: el hecho de que los cultivos genéticamente modificados limitan la soberanía alimentaria de los países en tanto que las corporaciones adquieren la propiedad intelectual de las semillas, lo cual representa una amenaza para la autonomía de los productores agrícolas que producen su propia semilla. Incluso, hay casos de demandas de piratería a éstos por parte de las corporaciones, cuando sus campos se han contaminado accidentalmente, dijo Lara.

Mientras continúa la polémica en torno a los cultivos transgénicos, los productores y la industria tienen el reto de buscar mecanismos para incrementar la producción en medio del cambio climático, sequías, desabasto y crisis económica.

Newsletter
Recibe en tu correo nuestro boletín

Publicidad
Publicidad