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Indispensable, desarrollar proveeduría automotriz

El caso de Tailandia puede ser referente en esta tarea: Ted Kawashima
chasis_automotriz
chasis_automotriz - (Foto: AP)

La proveeduría automotriz tiene forma piramidal. Hasta arriba, quedan las armadoras. En el siguiente nivel, los proveedores Tier 1, mientras que en la base, la parte más extensa, los Tier 2 (y hasta 3). Pero en México, hoy, la industria automotriz tiene una forma exactamente opuesta: muchas armadoras, poca proveeduría local.

Así lo explica Ted Kawashima, director de la Asociación de la Industria de Autopartes Japonesas para América del Norte –Japan Auto Parts Industries Association, JAPIA--.

Para aprovechar el franco desarrollo que tiene la fabricación de autos en México resulta indispensable crear cadenas de valor locales, que puedan soportar esta actividad económica. Si esto se cumple, los beneficios financieros para la población y las empresas serían inmediatos, prosigue el ingeniero de Precisión. “Por cada empleo que se genera en una armadora automotriz, se generan otras nueve fuentes de trabajo para los proveedores”, detalla.

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El directivo comenta que le gusta mucho México. Que hace una década que comenzó a visitarlo cada año y que al trasladarse por las calles del Distrito Federal o de Monterrey veía cada vez más automóviles.

“Me di cuenta que el mercado estaba creciendo. También que las armadoras tenían cada día más presencia en el país. Pero no veía la proveeduría suficiente”, comenta en la entrevista realizada en el estand de JAPIA durante Expo Manufactura 2013.

Tailandia ejemplar

Kawashima ha trabajado en diversas autopartistas en Estados Unidos, muchas de ellas en Michigan, su ciudad de residencia. Conoce el mercado a fondo. Así que a él le preguntamos por dónde podríamos empezar, cuáles serían los primeros pasos para desarrollar la cadena de proveedores y de valor que hacen falta.

Es así como habla para Manufactura del caso Tailandia. Honda fue la primera armadora que llegó a ese país, donde no había muchas más industrias de soporte. Luego llegaron las armadoras estadounidenses, para aprovechar las ventajas geográficas de la zona.

Tailandia vio surgir una prometedora industria automotriz, por lo que su gobierno se acercó a sus contrapartes en Estados Unidos y Japón, en un marco de colaboración, y se abocó a propiciar y construir toda la infraestructura y mente/mano de obra que hacían falta.

“Este proceso tomó 20 años en desarrollarse. Hoy, ese país tiene una sólida industria automotriz. El trabajo en conjunto es la clave para lograrlo”, apunta Kawashima.

Gobierno y empresas trabajando a la par para lograrlo.

Estar junto al gran mercado consumidor de automóviles y camionetas, sus largas fronteras para comunicarse tanto con Canadá como EU, sus costos competitivos y la estabilidad que dan los precios de sus energéticos, prosigue el especialista, son las ventajas iniciales de México como centro de atracción de inversiones automotrices. Ahora hay que entretejer cadenas de proveeduría para apuntalar. A mediano y largo plazos, esta industria en todo el país.

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