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Gas metano y una chispa, posibles culpables en Pemex

Una concentración del hidrocarburo mayor a 5% puede originar una explosión
Pemex
Pemex - (Foto: Reuters)

A una semana de la explosión en las oficinas de Petróleos Mexicanos (Pemex), ubicadas en la Ciudad de México, los peritos consideran que una concentración de gas metano en el sótano del edificio, más una chispa, pudieron ser los causantes del siniestro.

El metano es un gas inodoro y que de forma natural se produce por la putrefacción de materia viva. La concentración de metano en el aire es de 5 a 10%, pero si se excede esta cantidad se puede originar una explosión. Una simple chispa es suficiente para causarla, ya sea un chispazo eléctrico o incluso estática, explicó Brian Dunagan, vicepresidente de SGS, compañía suiza que realizó labores periciales en la zona.

Entre las preguntas que quedan pendientes sobre esta línea de investigación es el origen del gas metano y la forma en que se filtró a los pilotes. En torno a la última incógnita, se sospecha que el gas metano se pudo filtrar por una tubería de gas natural que estaba en desuso desde hace mucho tiempo y que ni siquiera aparecía en los planos del edificio; por la red hidrosanitaria, o por el suelo, dijo Sergio Martín, subdirector de servicios corporativos de Pemex.

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“En este momento nuestra investigación se enfoca en identificar de dónde provino el gas e incluso estamos intentando replicar esa intrusión”. Se están movilizando equipos y se convocó a un equipo de  geólogos para determinar cuánto y por dónde se filtró el gas metano, así como cuánto tiempo tardó en acumularse, dijo Martín.

Una explosión ocasionada por el metano es una explosión limpia, por lo que no hubo fuego durante el incidente. La explosión fue rápida y luego se apagó, pero fue suficiente para dañar la estructura de tres pisos del edificio B2, ocasionando el desplome de lozas.

Las explosiones de gas metano son muy comunes en las minas -como la ocurrida en Pasta de Conchos, Coahuila, en 2006-, en el drenaje y en edificios donde el gas se acumula, sin embargo, no son usuales en oficinas. Por ello, medir la concentración de gas no estaba dentro de los protocolos de mantenimiento que Pemex realizaba a sus oficinas.

Desde hace 44 años se hace una revisión rutinaria a los pilotes del edificio, pero a Pemex lo que le interesa es el comportamiento del edificio, que esté equilibrado, que no haya daños por sismos, etcétera. “Nosotros no hacemos pruebas periódicas de acumulación de gases, porque (en las oficinas) no contamos con instalaciones o con procesos que lo demanden. Sin embargo, ahora con este incidente, el protocolo de revisiones va a cambiar y se harán pruebas de otro tipo”, comentó Martín.

“Lo que ahorita nos queda es ser preventivos”. Cada 12 horas se hacen revisiones para evitar que pudiera haber más acumulaciones de gas metano. Hasta el momento, se han revisado todos los sótanos de los demás edificios corporativos, donde pudiera haber acumulación de gases y no se han encontrado riesgos potenciales, detalló Carlos Murrieta, director corporativo de operaciones de Pemex.

Paralelamente a las investigaciones, se trabaja en rescatar los archivos dañados y en reubicar al personal. “Ya llevamos casi 100% de los expedientes de Pemex Refinación, Pemex Gas y Petroquímica, mientras que en el caso de Pemex Exploración se está en un avance de 40%”, dijeron los directivos de Pemex.

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