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Empresas que han muerto… y revivido

Muchas marcas emblemáticas han colapsado; pero sólo algunas han sabido regresar del inframundo
D�a de Muertos
D�a de Muertos - (Foto: Especial)

En la historia de los negocios han sucedido históricas bancarrotas: empresas emblemáticas, globales, que en algún momento marcaron el rumbo y de pronto fueron al abismo, para luego resurgir de sus propias cenizas.

Empresas emblemáticas como General Motors, Air France, Lehman Brothers Holdings son sólo algunas de las que han quebrado, creando un colapso financiero a su alrededor. A continuación, Manufactura hace un recuento de las empresas de tipo industrial que han regresado del abismo.

General Motors

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Este gigante automotriz, con activos de 90,000 mdd, es una de las compañía industriales más grandes de Estados Unidos, generó en 2009 una solicitud de bancarrota.

Se deshizo de marcas que ofrecían vehículos poco eficientes, como Pontiac, Saturn, Hummer, Saab y Opel; y mantuvo otras como Chevy, Cadillac, Buick y GMC. El gobierno tuvo que inyectarle 30,000 millones de dólares para rescatarla, con el argumento –expresado por el presidente Obama- de que esta empresa tenía en sus manos el destino de miles de empleos.

Como parte del acuerdo de la fianza, el gobierno de Estados Unidos se hizo de cerca del 72% de la nueva compañía, y el Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz (United Auto Workers), de un 17.5%.

Dicha organización fue exitosa; le permitió prosperar nuevamente y desde hace un par de años ha registrado números positivos, lo que le ha permitido expanderse y volver a invertir en proyectos productivos en todo el mundo.

Chrysler

El presidente Barack Obama obligó a Chrysler a solicitar su bancarrota en abril 2009, lo que en su momento le significó ser el fabricante más grande de la historia en pedir la aplicación del artículo 11.

Como resultado de la reorganización, el fabricante de autos también anunció una alianza con el fabricante italiano Fiat. El Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz tomó el control de la compañía por medio de su plan de retiro y el gobierno estadounidense inyectó más de 12,000 millones de dólares para rescatar a la compañía.

La de Chrysler ya era una historia llena de altibajos. En 1979, apenas pudo evitar la bancarrota cuando el gobierno estadounidense accedió en garantizar 1,500 millones de dólares en préstamos, que fueron pagados en 1983. Hoy en día la firma goza de una mejor salud financiera y operativa, con ganancias que se situaron en 464 mdd durante el tercer trimestre de este año, 22% por encima del mismo periodo del año pasado.

Enron

En 2001 aún era la compañía energética, eléctrica y de gas natural más grande de Estados Unidos, pero luego un a serie de escándalos financieros y de malos manejos terminaron por destruirla

Tras uno de los más famosos y arduos procesos de bancarrotas, que duró poco más de tres años, la empresa pudo salir, en 2004, pero no sin consecuencias: algunos de sus altos ejecutivos fueron declarados culpables por fraude de cuentas y valores.

El escándalo de Enron fue tan significativo en Estados Unidos que derivó en la promulgación de la ley Sarbanes-Oxley en 2002, la cual plantea nuevos estándares y prácticas para compañías públicas.

En 2007, Enron cambió su nombre a Enron Creditors Recovery Corp. con la intención de liquidar los activos restantes de la compañía.

Pacific Gas y Electric Co.

La liberalización de los mercados energéticos en California que dieron como resultado la crisis del apagón de 2000 y 2001 también presenciaron la fianza de Southern California Edison y la bancarrota de PG&E, el principal abastecedor de energía en hogares y negocios en California del Norte.

Dada la capacidad de generación limitada y el alto costo de la producción de electricidad, se obligó a la compañía a pedir la protección del artículo 11 en abril de 2001.

El gobernador de California, Gray Davis, empleó al Tesoro del estado para pagar la fianza de la utilidad, provocando así una controversia que eventualmente contribuyó a su expulsión.

PG&E salió de la bancarrota en abril de 2004 tras regresar 10,200 millones de dólares a los acreedores. Hoy provee a 15 millones de clientes de gas natural y electricidad.

Kodak

La emblemática empresa estuvo agobiada por una deuda superior a 6,700 millones de dólares, que, en enero de 2012, la obligó a acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas estadounidense.

Era quizá uno de los modelos de negocio más fallidos de la historia, pues nunco supo sacar provecho de sus propios inventos, como la cámara digital, que no se atrevió a explotar por un temor a “canibalizar” su segmento de película tradicional, algo que finalmente sucedió por la competencia de otras empresas.

La compañía de Rochester (Nueva York), fundada en 1880 por el inventor George Eastman, obtuvo una línea de crédito de 895 millones de dólares de los bancos JPMorgan Chase, Bank of America y Barclays para financiar sus cuando saliera de la suspensión de pagos.

Kodak emergió por fin de la suspensión de pagos, pero nunca más será la misma. De este colapso nació Kodak Alaris, que es el resultado de la compra por 650 millones de dólares que realizó un fondo de pensión inglés a Eastman Kodak Co.

Con información de CNN Expansión

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