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México es la nueva ecuación manufacturera

Ahora que China es más cara, las empresas vuelven a mirar hacia nuestro país
vie 06 junio 2014 11:43 AM
Exportaciones
Exportaciones - (Foto: (Foto: AP))

Fabricar un refrigerador en un país asiático para venderlo en Estados Unidos cuesta 500 dólares, 20% de ese monto, es decir, 100 dólares se destinan a gastos de transportación, mientras que llevarlo de México cuesta menos de 50 dólares.

Si ensamblar cada refrigerador toma cuatro horas hombre, una fábrica ahorra alrededor de siete dólares en costo laboral por unidad en caso de producir en China. En cambio, en México aunque se paga casi el doble a los trabajadores y en el costo de electricidad, el productor mantiene un ahorro de 40 dólares en la fabricación de cada pieza.

Hace una década, el paraíso chino de los salarios bajos logró que la industria maquiladora mexicana perdiera 260 mil trabajos entre 2000 y 2003 , eso significó que dos de cada 10 empleos en ese sector migraron a China –especialmente en la manufactura textil, juguetera e incluso electrónica–. La nueva variable en la ecuación es el incremento salarial en China, entre 15 y 20% anual.

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Las causas: el descontento de los obreros que trabajan 60 horas a la semana para ganar entre 2,000 y 4,000 pesos –insatisfacción que incluso provocó suicidios como ocurrió con la empresa Foxconn que debió aplicar un incremento inmediato de 40% en 2010, luego de que una decena de trabajadores se quitaran la vida–, además de la presión internacional para sobrevaluar el yuan y detonar  un mayor consumo interno en ese país.

En el año 2000, los trabajadores mexicanos en la maquila ganaban cuatro veces más que un chino. Esto ha cambiado. Las proyecciones a 2015 de Boston Consulting Group (BCG) indican que el costo total de contratar trabajadores en China será 25% más alto que el costo de un trabajador mexicano, de acuerdo con el informe Made in America, Again. Los salarios en China aumentan entre 15 y 20% anual, mientras que en México el incremento anualizado es de 5%.

Frente a una China más cara, las empresas tiene tres alternativas. Primero, trasladar sus instalaciones al interior del país donde los salarios son más bajos por la alta oferta de mano de obra, pues el incremento salarial solamente se registra en la franja costera que incluye provincias altamente industrializadas como Shangai, Zhejiang y Jiangsu.

La segunda opción es la reinstalación en Estados Unidos o reshoring , que para las compañías estadounidenses es una especie de repatriación de operaciones, una alternativa que da margen de negociación salarial con los sindicatos ávidos de fuentes de empleo para recuperarse de la crisis de 2008. Como tercera posibilidad, el near shoring o la reubicación en países cercanos a EU presenta a México como la elección más cómoda.

Como promotor de las ventajas competitivas del país en el extranjero, ProMéxico exalta la estabilidad macroeconómica y la capacidad de producción multi-industria, así como ahorros en los costos de operación, transporte e impuestos, además de una oferta de 90,000 ingenieros y técnicos que cada año se incorporan al mercado de mano de obra calificada. Ventajas que aprovechan las empresas que ya comenzaron a trasladar sus fábricas de Asia a México, como la estadounidense Mattel que invirtió 5.7 millones de dólares (mdd) para nuevas líneas de producción en Tijuana (eso sumó 545 empleos más a los 3,500 que ya tenía en esa ciudad).

La coreana LG Electronics también decidió apostar por el near shoring y en 2009 anunció la restructuración de sus plantas: a pesar de que cerró su planta de Mexicali y trasladó la producción de celulares que hacía en Baja California hacia Corea y China, en compensación amplió líneas de producción en Reynosa y en Monterrey. A sus instalaciones en Tamaulipas envió la fabricación de televisores LCD y a Nuevo León, la manufactura de refrigeradores y hornos de gas. La decisión para crecer en México implicó una inversión de 100 mdd en un plazo de tres años y la creación de 2,500 puestos nuevos de trabajo.

"El propósito de esto es generar sinergias entre las plantas en México y mejorar el flujo de efectivo durante la recesión mundial actual, y al mismo tiempo mejorar la capacidad de servir a los clientes en América del Norte, América Central y Sudamérica", indicó la empresa en un comunicado.

México tiene el potencial para ser el “gran ganador” como principal eslabón del suministro a Estados Unidos, de acuerdo con análisis del BCG. “Es una vecindad que significa que las mercancías llegan a satisfacer la demanda en uno o dos días frente a los 21 días que tardan los envíos desde China”. Por otra parte, los productos que llegan desde México tienen una cualidad adicional: están libres de impuestos como parte del Tratado de Libre Comercio de America del Norte.

“Se calcula que 20% de las empresas que estuvieron en México y que se fueron al exterior, ahora han regresado a nuestro país”, explica Sergio Ley, ex embajador de México en China Sergio Ley y actual presidente de la sección para Asia y Oceanía del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (COMCE).

Sin embargo, aún se carece de un censo oficial de las empresas que regresaron de China para medir el impacto en inversión y en número de empleos que ese fenómeno trajo consigo. 

*Texto publicado en la revista Manufactura, septiembre de 2012. "México, la nueva ecuación".

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