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Nuevas necesidades, nuevas habilidades

VIDEO En la industria 4.0, los trabajadores deben capacitarse para un mundo tecnológico.
Robot F�brica
Robot F�brica - (Foto: AFP)

Nota del editor: El texto fue publicado en la  edición 265  de la revista Manufactura, Adiós al empleo como lo conocemos, correspondiente a febrero de 2018.

A medida que aumenta la automatización en los procesos de producción, la mano de obra barata tendrá menos relevancia en las fábricas y en la economía, advierte Helena Leurent, líder de Compromiso Gubernamental y Futuro de la Producción del Comité Ejecutivo del Foro Económico Mundial (WEF).

Este cambio implicará la 'relocalización' de los empleos en las economías desarrolladas. Sin embargo, la experta advierte en entrevista que los nuevos empleos que surjan serán distintos a los que fueron deslocalizados. De ahí la relevancia de propiciar la capacitación de la fuerza de trabajo de los países.

Manufactura: ¿Cómo están evolucionando los empleos en el contexto de la Industria 4.0?

Helena Leurent: Las cadenas de valor están siendo transformadas por la cuarta revolución industrial a una velocidad y escala sin precedentes. Las habilidades de los trabajadores también. Se está originando una nueva geografía de empleos. Tenemos la oportunidad de formar este futuro juntos y de aprovechar la tecnología.

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A medida que comiencen a borrarse los límites entre las funciones tradicionales, algunos segmentos de la cadena de valor se automatizarán y otros se consolidarán. Los segmentos ajenos a la producción serán cada vez más importantes a medida que la diferenciación evolucione hacia la innovación y la experiencia del cliente. La demanda de trabajadores en estos segmentos puede presentar un incremento de 45%.

La mano de obra barata se volverá menos relevante y puede generarse la ‘relocalización’ de los empleos de producción en las economías desarrolladas, sin embargo, los empleos creados serán distintos a los tradicionales que fueron deslocalizados.    

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También se espera un mayor desequilibrio en las habilidades. Están las geografías con mayores habilidades, pero poca mano de obra de producción, como Asia Oriental y Europa Occidental, donde es probable que exista una mayor demanda de talento altamente calificado.

Por su parte, China y Estados Unidos tienen el mayor riesgo de desequilibrio, pues la demanda de mano de obra, ya sea baja o altamente calificada, puede elevarse debido a las tendencias que analizamos (sin contar el impacto de la automatización).   

La automatización seguirá sustituyendo a los trabajadores en toda la cadena de valor, pero también los empleos que se generarán requerirán competencias distintas a las actuales. Esto presenta un reto en dos ámbitos: lidiar con las consecuencias que genere la sustitución de trabajadores por la automatización y abordar la necesidad de recalificar y mejorar las habilidades de la mano de obra de producción.

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 M: ¿Cuáles son las competencias que los trabajadores deben tener para seguir siendo atractivos para las empresas?

HL: El ritmo acelerado de la disrupción tecnológica, demográfica y socioeconómica está transformando las industrias y los modelos de negocio, modificando también las competencias que los empleadores requieren y acortando la vida útil de las actuales.

Por ejemplo, en lugar de que las disrupciones tecnológicas como la robótica y el machine learning reemplacen por completo los puestos laborales existentes, quizá solo sustituyan tareas específicas, liberando la carga de los trabajadores para que puedan enfocarse en nuevas tareas e impulsando un rápido cambio en sus habilidades básicas.

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Gracias a la creciente potencia informática, la capacidad de trabajar con los datos y tomar decisiones basadas en ellos será cada vez más esencial, a medida que los empleadores luchen por generar talento con habilidades sólidas de análisis y presentación de datos, y que la cantidad de información digital potencialmente útil generada y almacenada siga incrementando.

En el sector de consumo, los datos impactarán en el manejo de inventarios, la segmentación de clientes y la personalización de productos, lo que implicará que los empleos en todos los niveles usen o estén familiarizados con la tecnología.

Se espera que, en 2020, más de un tercio de los empleos en todas las industrias requieran la resolución de problemas complejos como habilidad clave, en comparación con menos de 1 de cada 20 que buscarán habilidades físicas.

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Sin embargo, se prevé que la capacidad de resolución de problemas complejos sea menos importante en industrias que hoy son más técnicas, como la básica, la energética o la de infraestructura, en donde las tecnologías podrían jugar un mayor papel en estas tareas complejas.

Y que se vuelvan más importantes en aquellas que, gracias a estas tendencias, podrían ser más analíticas, como la de servicios profesionales y tecnología de la información y la comunicación.

En general, las habilidades sociales como la persuasión, la inteligencia emocional y la capacidad de enseñar a otros tendrán mayor demanda que las técnicas, como la programación o la operación de equipos.

Por su parte, las habilidades de contenido (como la alfabetización digital y el aprendizaje activo), las cognitivas (creatividad y razonamiento matemático) y las de proceso (escucha activa y pensamiento crítico) serán más demandadas.

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M: La mano de obra humana no desaparece, pero los empleos tradicionales sí. ¿Qué alternativas hay para estos trabajadores?

HL: El panorama laboral siempre ha evolucionado gracias a la tecnología y podríamos esperar más nuevos empleos de lo que imaginamos. En la investigación realizada por el Foro se observaron dos tipos de empleo que, se prevé, tendrán un crecimiento en el futuro: el primero es el análisis de datos, que ayude a entender y a generar perspectivas a partir del torrente de información generada por las disrupciones tecnológicas.

El segundo son los representantes de ventas especializadas, pues prácticamente cada industria necesitará adquirir habilidades para comercializar y explicar sus ofertas a los clientes, ya sea por la naturaleza innovadora de los productos o porque han sido dirigidos a un nuevo mercado.

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Otras especialidades son los nuevos expertos en recursos humanos y desarrollo organizacional, las especialidades en ingeniería (materiales, bioquímica, nanotecnología, robótica), los especialistas en relaciones gubernamentales y regulación, en sistemas de información geoespacial o los diseñadores industriales.

Asimismo, en industrias tan diversas como la energía y la de medios, entretenimiento e información, se observa la necesidad de un nuevo tipo de directivo que lidere la empresa con éxito hacia el inminente cambio.

Otra forma de abordar esta cuestión es preguntar si podemos encontrar métodos de financiamiento para crear empleos nuevos y valiosos que resuelvan los problemas que hoy están subvalorados o desvalorizados. Cuando hayamos resuelto todos los problemas y aprovechado toda la creatividad humana, no habrá más carencia de trabajo.

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 M: ¿El sistema educativo está cambiando lo suficientemente rápido?

HL: La mayoría de los sistemas educativos hoy están basados en modelos que se establecieron hace un siglo. Los intentos divididos por reformar y modernizar han demostrado ser insuficientes al abordar la creciente brecha entre los sistemas educativos convencionales, las demandas de la vida moderna y los nuevos mercados laborales.

Los gobiernos, las empresas y los alumnos deben comprender que se necesita un cambio integral para cerrar esa brecha a medida que el mundo se incorpora a la cuarta revolución industrial.

La educación —desde la infancia y a través de toda la vida laboral— tiene un tremendo potencial de combatir la desigualdad y desbloquear el potencial de individuos y economías enteras. Hoy, la calidad y el acceso a la educación sigue variando mucho entre países e individuos, dependiendo de factores como el género, el estatus socioeconómico o la ubicación geográfica.

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Los gobiernos, los empleadores, los educadores y los padres deben trabajar en conjunto para desarrollar economías ricas en talento que impulsen el crecimiento y mejoren la cohesión social.

No existe un camino único, dependiendo del contexto, ciertas estrategias y herramientas serán más factibles y efectivas que otras. Por ejemplo, la tecnología digital ayuda a las empresas, las escuelas y los gobiernos a anticiparse y responder a las necesidades del mercado laboral.

Los boot camps y los módulos de formación en línea enseñan habilidades  y después reúnen a los trabajadores capacitados con los empleadores. Las mejores universidades ofrecen miles de cursos en línea para su descarga gratuita, mientras otras plataformas ofrecen tutoriales peer-to-peer (P2P).     

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El ritmo creciente de la globalización y el cambio tecnológico han abierto nuevas oportunidades, pero también han revelado la importancia de alinear las prácticas de las empresas, la política pública, la educación y los sistemas de formación con las habilidades que se requieren hoy en día, resaltando la necesidad de definir una agenda común.

Pese a la creciente necesidad de recalificar a los adultos, las oportunidades de una capacitación incluyente y generalizada no están disponibles en los niveles adecuados de acceso y calidad en la mayoría de los países.

El progreso en varios de ellos se ha generado a partir de la capacitación digital de bajo costo; sin embargo, aún no existe un sistema productivo que aborde las diversas necesidades de los estudiantes, dedique suficientes recursos y reúna a los actores correctos que ofrezcan oportunidades de aprendizaje aplicado.

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Las fuentes públicas y privadas de capacitación y aprendizaje para adultos están comúnmente desarticuladas y ni empresas ni particulares son bien atendidos.

También existe una desconexión entre la fuente de oportunidades de educación para ellos y las demandas del mercado laboral. Por ejemplo, en Estados Unidos, mientras 63% de los trabajadores indica haber participado en capacitaciones laborales en los últimos 12 meses, los empleadores están reportando la mayor escasez de talento desde 2007.

 M: ¿Qué papel deberían adoptar los gobiernos para evitar una posible crisis de empleo?

HL: Esclarecer responsabilidades y modos de colaboración entre los diversos actores es crucial para satisfacer exitosamente las necesidades de diversos estudiantes.

Los actores de gobierno son los mejor posicionados para coordinar a todos los demás para lograr un sistema de aprendizaje incluyente y permanente, que estimule la participación de la sociedad en el proceso.

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Esto también incluye a intermediarios en el sector público que coordinen las acciones para asegurar que los esfuerzos de formación sean coherentes.

Por ejemplo, en Singapur, la Agencia de Habilidades para el Futuro, la Agencia para la Fuerza Laboral y el Instituto de Empleo y Empleabilidad, bajo la tutela del Congreso Nacional de Sindicatos, ayudan a identificar las herramientas clave, desarrollar programas y trabajar con instituciones de formación y empleadores para participar en el desarrollo del talento mediante medidas como el financiamiento. 

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