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CFE ahoga mercado que debería impulsar las energías limpias

Con los cambios a las reglas se emitirán entre 30 a 50 millones de certificados de energías limpias, lo que pone en riesgo las inversiones actuales y futuras.
CFE
La modificación permite a las centrales de la CFE, que comenzaron a operar antes de la reforma energética y utilizan tecnologías limpias, acceder a los CELs. / Imagen: Jimena Zavala

Los cambios a las reglas para la emisión de los certificados, que se habían pensado para impulsar el desarrollo de las energías limpias, va a causar que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ahogue al mercado virtual con una marea de entre 30 a 50 millones de certificados de energías limpias (CEL), frente a los casi 15 millones que se tuvieron en sus primeros 18 meses de existencia.

Los Cel son un instrumento virtual pensado para presionar al mercado eléctrico para que construya centrales de generación con tecnologías como las renovables o de menores emisiones de gases de efecto invernadero.

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) había avalado la inscripción de 6.89 millones de certificados en 2018, y 6.96 millones entre enero y julo de este año, según cifras del ente regulador.

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Las obligaciones de CELs para 2018 y 2019 se iban cumpliendo, porque en el mercado existían suficientes certificados para cubrir entre el 80% a 90% de las metas, pero hacia 2020 iban a seguir al alza, y no había forma en que la CFE pudiera adquirir estos instrumentos, explica Alberto Campos, consultor independiente y ex funcionario de la CRE.

“CFE tiene un impedimento legal con respecto a los CELs porque sólo lo pueden adquirirlos por la subastas de largo plazo, y a través de los contratos de legados para repotenciar”, dice Campos.

El gobierno decidió frenar estas subastas, sin definir una alternativa para que CFE pueda adquirir estos certificados. “Ante la cancelación de las subastas, la CFE se enfrenta a la posibilidad de ser multada por falta de CELs este año y los siguientes”, explicó Daniel Chacón, vocero de la asociación Plataforma México, Clima y Energía, en un documento publicado en octubre.

La Secretaría de Energía (Sener) modificó las normas que regulan la emisión de estos CEL. Los cambios permitirán que CFE pueda considerar las centrales de energías limpias -como sus hidroeléctricas o la nuclear de Laguna Verde- como candidatas para obtener estos certificados. Estas centrales se habían descartado para conseguir los CELs debido a que la intención era impulsar la inversión en nuevas centrales limpias, y que sólo éstas pudieran tener derecho a adquirirlos.

La CFE ahora tiene la posibilidad de certificar entre 30 a 50 millones de certificados gracias a las plantas que, si bien cumplen con las características de generar energía a través de tecnologías consideradas limpias, no implican una nueva fuente para el sistema, explica Campos.

Leer más: Necesario doblar producción eléctrica en México

La gran mayoría de los certificados que se han emitido tienen un precio garantizado gracias a que formaban parte de las ofertas que ganaron en las subastas de largo plazo. Pero existían otros instrumentos dentro del Sistema de Gestión de Certificados de Energías Limpias (S-CEL), un sistema administrado por la CRE, que se comerciaban bajo la oferta y demanda, y que oscilaban entre los 9 a 10 dólares, dice Campos.

Los precios de este tipo de instrumentos en Estados Unidos ahora oscilan entre 1 y 1.5 dólares, y la entrada abrupta de toda esta nueva emisión de certificados va a influir en que el precio de los CELs en México baje de forma repentina, dice Campos.

Los certificados iban a ayudar a las centrales privadas a generar un ingreso extra para que pudieran cubrir los costos fijos de la construcción. Si bien parte de estos iban aparejados a las ofertas que ganaron, con la electricidad que venden a la CFE solo permiten cobrar los costos variables, explica el especialista.

Con los cambios, la eléctrica nacional se convertirá en la entidad que más certificados puede generar, lo que va a crear una presión en el mercado porque le pertenecen la mayoría de los CELs que aún faltan por emitirse de las tres subastas de largo plazo.

“No sabemos si la CFE usará estos certificados para guardarlos e ir cumpliendo cada año con sus obligaciones, o si querrá venderlos en el mercado a otros participantes, y no sabemos a qué precio quiera hacerlo”, comenta Campos.

Las firmas que ganaron con sus proyectos en las subastas de largo plazo no tendrán problemas con los CELs que acompañaron a las ofertas, porque esas tenían un precio ligado, y que se mantendrán por los contratos, explica Alejandro Sánchez, director de Ombusman Energía México.

Pero algunas compañías confiaban en sacar un rendimiento adicional a sus proyectos, ampliando su capacidad, y usándola para complementar la inversión que habían hecho, y con estos cambios se van a ver afectadas por la caída de precio que se espera una vez que entren los nuevos CEL.

La Ley de Transición Energética, creada en la anterior administración, establecía metas de qué porcentaje de la generación eléctrica total del país debía provenir de energías limpias. Para 2018 la meta era de 25%, en 2021 de 30% y en 2024 del 35%.

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