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Alemania planea aumentar el coste de las emisiones de CO2

Esta medida también provocará la subida del precio del carburante de entre 7 y 8 céntimos de euro.
Emisiones carbono
El precio de estas emisiones de CO2 pasará a 30 euros en 2022 y luego a 55 euros en 2025.

El gobierno de Angela Merkel y las regiones alemanas llegaron a un acuerdo para aumentar el precio del carbono en 2021, la principal medida de su nueva política climática, anunció este lunes el ministerio del Medioambiente.

El precio de las emisiones de CO2, inicialmente previsto en diez euros por tonelada, será finalmente de 25 euros por tonelada a partir del 1 de enero de 2021, según el acuerdo negociado el lunes de madrugada entre el gobierno y las regiones.

Este sistema, destinado a completar el mercado europeo de carbono, la principal medida del plan medioambiental presentado por Merkel en septiembre, también provocará la subida del precio del carburante de entre 7 y 8 céntimos de euro.

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El precio de estas emisiones de CO2 pasará a 30 euros en 2022 y luego a 55 euros en 2025, cuando los permisos nacionales de emisión deberían integrarse en un sistema europeo más amplio, con un precio comprendido entre 55 y 65 euros.

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La medida se explica por los límites actuales del mercado europeo del carbono, que sólo cubre aproximadamente la mitad de las emisiones de CO2.

Además los únicos sectores que toma en cuenta son la industria pesada y la energía, pero deja de lado el sector inmobiliario o de los transportes.

Los ingresos que genere este aumento de precios servirán para financiar una reducción de la tasa EEG de apoyo a las energías renovables que paguen los contribuyentes alemanes.

Entre las otras medidas del plan clima, que debería ser aprobado por el Parlamento el viernes, hay una reducción del precio de los billetes de tren y ayudas a la renovación energética en las viviendas.

Este plan, presentado por Merkel en septiembre, fue criticado por ecologistas y oenegés medioambientales, que lo consideran insuficiente.

Alemania tiene el objetivo de reducir un 55% sus emisiones de gas de efecto invernadero en los próximos diez años en relación a 1990, así como alcanzar un 65% de energías renovables en su producción de electricidad.

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