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La industria química y la paz mundial

Los avances en esta materia pueden prestarse a genocidio y otros crímenes. Un llamado ético del
armas quimicas
armas quimicas - (Foto: Getty images)

Los científicos tienen responsabilidad ética ante el desarrollo de armas químicas como las que se han utilizado recientemente en Siria, consideró Ana María Cetto Kramis, investigadora del Instituto de Física (IF) de la UNAM.

"El ataque masivo del 21 de agosto, que acabó con cientos de civiles (aún no se sabe cuántos) en ese país, revivió una problemática en torno al uso, desarrollo, conservación y destrucción de estos agentes químicos letales", destacó.

Al impartir la conferencia "De la reflexión individual a la acción colectiva", instó a "no dejar que la conciencia se quede dormida" y a no estar cruzados de brazos, como ciudadanos y especialmente como científicos, para detener el uso de la ciencia y la tecnología al servicio del armamentismo.

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En su ponencia, Cetto explicó que la Convención para la Prohibición de las Armas Químicas, administrada en La Haya, Holanda, por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, es uno de los acuerdos internacionales más recientes que se han establecido.

"Los primeros países signatarios la firmaron en 1993, muy tarde, pues las armas químicas existen desde tiempos remotos en la historia; se usaron para matar a mucha gente desde la Primera Guerra Mundial y actualmente se han convertido en dispositivos de destrucción masiva", acotó.

Precisamente esa utilización hizo que se reconociera la necesidad de firmar algún tratado internacional que limitara su desarrollo, uso, investigación, distribución, venta y almacenamiento, y se promoviera y obligara a las naciones firmantes a destruir sus arsenales.

Armas al alcance de la mano

De acuerdo con el tratado de 1993 de la Convención de Armas Químicas, se clasifican como tales los compuestos tóxicos o sus precursores para herir, incapacitar o matar a las personas.

Para evitar el mal uso de estas sustancias, la convención ha desarrollado hasta la fecha tres listas de compuestos químicos y precursores, que no se deben utilizar para producción de armas.

Entre las sustancias tóxicas están: las dialkilatadas, cianuro de hidrógeno, cloropicrina, cloruro de cianógeno, fosgeno, mostazas de azufre y de nitrógeno, lewisitas, PFIB, saxitoxina y ricina.

Pero, a nivel industrial, el cianuro de hidrógeno se emplea en la fabricación de fibras sintéticas y plásticos, en agentes para el pulido de metales, en soluciones de galvanoplastia, en los procesos metalúrgicos y fotográficos y en la producción de sales de cianuro.

Las armas químicas están al alcance de la mano de quienes deseen usarlas.   

Siria: zona de riesgo

Inspecciones internacionales revelan que hay arsenales no declarados y hay siete territorios que todavía no forman parte de la Convención.

"Siria es uno de ellos. Aunque es miembro del Protocolo de Ginebra, que prohíbe el uso de armas químicas en la guerra, tiene arsenal de potencial masivo. Tampoco ha firmado la convención Israel, que también tiene este tipo de armas", detalló Cetto Kramis.

Una vez que se ha localizado el sitio del posible uso de armas químicas , los inspectores utilizan detectores electrónicos especiales para obtener una lectura inicial del tipo de químicos usados, y en qué concentración. Dos diferentes máquinas, con diferentes tecnologías, son usadas para aumentar la confianza en el resultado. 

La especialista de la UNAM consideró que el uso de armas químicas plantea una serie de preguntas que no se pueden soslayar. "¿Dónde y quién las desarrolla?, ¿con qué derecho legal y moral?, ¿cómo está organizado el sistema de producción?, ¿con qué recursos cuenta y quién los financia?, ¿cuáles son los intereses que hay detrás?", cuestionó.

Llamado ético de la Iglesia

El Papa Francisco dio este viernes "pleno apoyo y aliento" a la lucha contra las armas químicas en el mundo, durante una audiencia que sostuvo en El Vaticano con Ahmet Uzumcu, uno de los líderes en ese campo.

El pontífice recibió al director general de Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (Opaq), a quien le refrendó su acuerdo al programa encaminado a acabar con los armamentos biológicos en el mundo.

"La audiencia había sido solicitada desde hace tiempo, pero la precipitación de la crisis en Siria, con el surgimiento de la cuestión del uso de armas químicas, le han dado una particular actualidad", dijo Federico Lombardi, director de la sala de prensa vaticana.

El Vaticano difundió, también este viernes, un mensaje de Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, quien hizo pública su preocupación ante la proliferación de las armas nucleares.

 

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