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2013, non grato para las refresqueras

Surge el impuesto especial por el contenido energético de sus bebidas
Refresco y jugo
Refresco y jugo - (Foto: .)

Las embotelladoras en México prefirieron subir sus precios a finales de otoño de 2013, en vísperas navideñas, para quedarse estables en 2014, cuando sus bebidas azucaradas tributen 1 peso extra por litro en un impuesto especial asociado al combate a la obesidad.

Entre las iniciativas de la Reforma Hacendaria que presentó el Ejecutivo en septiembre del año todavía en curso, destacó este gravamen que se extenderá también a botanas, confites y panificación industrial.

Empresarios de la industria refresquera aseguraron que un nuevo impuesto al refresco a partir de 2014 elevaría la carga fiscal del sector hasta  40% y que afectaría el empleo a lo largo de toda la cadena productiva azúcar-refrescos.

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Los eslabones que integran esta industria incluyen a los productores de caña de azúcar, ingenios azucareros, embotelladores, los productores de envases, empaques y los pequeños comerciantes que los expenden, los cuales en conjunto generan 540,000 empleos directos y más de 3 millones de indirectos.

País de gaseosas

En México los refrescos alcanzan un valor de producción de 350,000 millones de pesos, esto es cerca de 2.3% del Producto Interno Bruto. Se estima que la recaudación tributaria representa 60,350 millones de pesos, es decir el 4.1% de los ingresos tributarios.

Con el nuevo impuesto, industriales estiman la disminución de entre 10 y 15% el volumen de producción, según Emilio Herrera, Presidente de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (Anprac).

Al año, la industria realiza inversiones cercanas a los 600 millones de dólares (mdd) en el país, sin embargo de aprobarse este gravamen no podrían seguir a este ritmo por la disminución de las ventas.

Emilio Herrera Arce, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (Anprac) , comentó que el gravamen de un peso por litro restará alrededor de 20% las inversiones del sector.

La Anprac estima que el gravamen incremente entre 15 y 20% el precio de los refrescos y las bebidas saborizadas, lo que afectará el poder adquisitivo de los mexicanos.

La agrupación asegura que los sectores afectados serían compañías que fabrican refrescos, así como bebidas a base de jugos, jarabes, polvos para bebidas saborizadas.

A partir de la entrada en vigor de la Reforma Hacendaria, se espera que haya una adecuación de los productos a la nueva normatividad, el cual tiene que ver con un proceso de innovación, pues se tienen que transformar las fórmulas para disminuir el impacto calórico, pero también mantener el gusto del consumidor, lo cual lleva tiempo para hacer la pruebas, según Leticia Armenta, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey.

“La industria en el mediano plazo va a sufrir una fuerte transformación no sólo a nivel de los ingredientes al tener que modificar sus fórmulas, sino generando productos alternativos , agregó la especialista. 

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