Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

BLOG: Prácticas para una producción más limpia

Producci�n
Producci�n - (Foto: .)

La idea principal de contar con una producción más limpia debe impactar en los procesos, productos o servicios de una organización. Esto, como consecuencia, traerá un cambio tanto en la tecnología aplicada, en la infraestructura física de la organización y en sus procedimientos (formas actuales de trabajo).

Dentro de los procesos, la producción más limpia se enfoca hacia la conservación y mejor uso de materias primas, insumos (agua y energía), reducción, minimización o eliminación de la cantidad y toxicidad de emisiones.

En los productos se refiere a la reducción de los impactos ambientales negativos a lo largo de todo el ciclo de vida, desde su diseño hasta su disposición final.

Publicidad

Con los servicios se aborda a la prestación de los mismos, considerando su impacto ambiental. Bajo esta premisa cada empresa planea las acciones de producción más limpia (P+L) a seguir, según sus necesidades y prioridades.

Tecnología más limpia

Hay dos tipos de tecnologías: la “dura” que se enfoca a todo tipo de maquinaria, equipos, dispositivos y procesos; y la “blanda” que se encarga del conocimiento especializado, el capital humano y la forma en que la organización trabaja para la implementación de las mismas. Por lo anterior, se puede afirmar que la tecnología más limpia busca reemplazar aquella tecnología obsoleta por una adecuada a los requerimientos de producción industrial.

Así por ejemplo, en el área de horneado se puede implementar maquinaria o equipos de nueva generación que permitan el mejor uso de materias primas, menor tiempo de producción y acabados excelentes, garantizando de esta manera la calidad que se entrega al cliente y cuidado la salud de los operarios.

Minimización y manejo adecuado de residuos

Se enfoca a emplear alternativas que analiza desde el origen de los productos o inicio de los procesos de producción, hasta que se llegue a la fase final de los mismos, y de esta forma se aseguren que el ambiente no se verá impactado negativamente por la excesiva generación o inadecuado manejo de residuos. Así, una organización puede mejorar el uso de sus materias primas a través del empleo eficiente de materiales y fuentes energéticas menos tóxicas, de la sustitución de materias primas no renovables por otras de carácter renovable, de la implementación de procedimientos de reciclaje para el reuso de materiales, y la utilización de tecnologías de control al final de los procesos productivos y administrativos para tratar los residuos generados y asegurar su correcta disposición final.

Mejora contínua de procesos operativos

Este apartado se enfoca en el uso de mejores prácticas de operación y/o administración, en las que todos los niveles y áreas de la organización se ven involucradas, siempre teniendo en cuenta que diversas prácticas se relaciona directamente con otros sistemas de gestión que la empresa está realizando como la norma ISO 9,000 (Aseguramiento de Calidad) o la ISO 14,000 (Gestión Ambiental).

Una de las acciones más importantes en este aspecto se relacionan con la capacitación del personal sobre los métodos y condiciones de los procesos, la elaboración de manuales de operación y procedimientos, conocimiento del control de inventarios, almacenamiento y de calidad de materias primas, conocimiento y aplicación de programas de producción de nueva tecnología y/o el mantenimiento preventivo de maquinaria, equipos o herramientas.

**El autor es Consultor Ambiental Señor y director de la firma Oficina Verde

Newsletter
Recibe en tu correo nuestro boletín

Publicidad