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La seguridad vial, un pendiente sin resolver

¿Qué pasó con Alertas Rápidas?
lun 14 abril 2014 12:21 PM
Mauricio Kuri
Mauricio Kuri - (Foto: Especial)

El 25 de noviembre de 2010, la Profeco y la Secretaría de Economía presentaron con bombo y platillo el programa  de “Alertas Rápidas”, una herramienta que permite a los consumidores conocer de manera ágil si un producto que se comercializa en el mercado nacional pone en riesgo su vida. Aseguraban que sería en beneficio de la población.

Sin embargo, solo fue una respuesta mediática para mostrar que el gobierno estaba conciente al escándalo generado por la empresa automotriz Toyota, al presentar en algunos de sus vehículos, fallas estructurales como aceleración involuntaria. Esto traería como consecuencia, denuncias por parte de algunos clientes a la Profeco.

Por suerte sólo representó daños a su patrimonio y no tuvo consecuencias fatales, cómo si las tuvo en los Estados Unidos, donde a causa de este desperfecto, al menos dos personas perdieron la vida, según reportaba en ese momento la NHTSA (agencia de seguridad de tráfico en carreteras por sus siglas en inglés).

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Casi cuatros años después algunos expertos del sector señalan que esta medida no es una solución de fondo para proteger a los propietarios de vehículos en nuestro país. Hoy se comprueba de forma clara, que el programa de “Alertas Rápidas” está mal instrumentado y no sirve para lo que fue creado.

Esto se fundamenta con el hecho de que desde 2010 el sistema informático solamente repite con un mes o hasta dos de retraso los llamados a revisión que las armadoras lanzan oportunamente a sus clientes y lo comparten con los medios.

Otro dato que salta sobre el mal llamado sistema de “Alertas Rápidas”, es que no mantiene la más elemental coordinación con las armadoras, es decir no procura que la información se de a conocer de forma oportuna al mismo tiempo entre PROFECO y las empresas automotrices, lo que provoca que se  duplique la cobertura negativa en medios para las empresas.

Este hecho representa un castigo a las marcas por ser oportunas y responsables con sus clientes, ya que los medios cubren el llamado a revisión cuando es publicado por la compañía y  lo vuelven a cubrir, uno o dos meses después cuando se publicaba en la página de “Alertas Rápidas” de PROFECO, confundiendo a la audiencia.

El verdadero colmo se presenta actualmente, ya que desde el 14 de marzo, GM dio a conocer que de las 2.6 millones de unidades que pueden presentar el apagado repentino en movimiento, 15,073 unidades fueron comercializadas en nuestro país.

Este hecho pasaría por alto si no existiera el antecedente de que al menos 12 personas relacionadas con este desperfecto han perdido la vida en los EE.UU.

En México la situación se complica por la antigüedad de las unidades al ser vehículos de modelos 2005 al 2007, lo que representa que los clientes que compraron originalmente estas unidades cómo nuevas, seguramente ya las vendieron, lo que implica que aunque la empresa está haciendo el esfuerzo por contactar a los clientes, en la base de datos de GM no está el nombre de muchos de los actuales propietarios, por lo que por primera vez desde su creación, el programa de “Alertas Rápidas” cumpliría su cometido al tratar de informar a los propietarios actuales de este hecho, sin embargo al día de hoy no se ha publicado en este sistema.

Esto implica que no se ha alertado debidamente a la población de que pueden sufrir un apagón repentinamente cuando vengan manejando, lo que puede desencadenar en un accidente fatal, porque al apagarse el carro, dejan de funcionar correctamente el sistema de frenos y no se despliega la bolsa de aire, esto cobra más relevancia justo cuando una gran cantidad de personas vamos a salir a carretera en Semana Santa.

Los vehículos señalados por GM que requieren reparación en nuestro país son:  Pontiac G4 Modelos 2005 y 2006, Pontiac G5 modelo 2007, Pontiac Solstice Modelos 2006 y 2007 y Chevrolet HHR Modelos 2006 y 2007.

Es importante mencionar que en el desahogo del proceso de GM ante los congresistas del Gobierno Americano, se ha puesto en duda cuales son las condiciones en las que los vehículos presentan el apagón repentino, ya que en un inicio se hablaba de evitar llaveros pesados, sin embargo también se ha registrado el apagón repentino del vehículo, en circunstancias donde la llave está ingresada al cilindro de arranque sin llavero y al ser golpeado sin querer por la rodilla del conductor este se apaga.

El sistema de “Alertas Rápidas” no es eficiente. Se requiere una solución que cuide la seguridad de los mexicanos, tanto de los que van dentro de un vehículo automotor, cómo de los que transitan a pie. Que no se centre en los llamados a revisión que las armadoras emiten en sus casa matriz, sino que provenga de una agencia que promueva la seguridad en las calles y las carreteras de nuestro país.

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Industria Nacional de Autopartes
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