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Mustang: 50 años de producción continua

En el quincuagésimo aniversario de este pony car, Ford ya ensambla la sexta generación
mié 16 abril 2014 12:12 PM
Mustang 1
Mustang 1 - (Foto: Ford)

Detrás de los 9.2 millones de Mustang producidos a lo largo de 50 años, Ford tiene un secreto: sabe colocar el coche adecuado en el momento justo. Gracias a esto, este ‘pony car’ es el único que ha mantenido una producción continua durante toda su historia de entre todas las marcas.

Desde su inicios, el Mustang se concibió como un modelo versátil: podía ser un coche económico, un macho car o un convertible de lujo, dice Tim Young, gerente de producción de la planta de Flat Rock, Michigan, en entrevista para Manufactura.

Asegura que el Ford Mustang fue el modelo con más opciones de personalización de todos los coches que salían de las plantas de Detroit en la década de los 60 y esto fue una de las claves de su éxito en 1964 (además de una bien fraguada estrategia publicitaria). Tan sólo en el primer día hubo 22,000 pedidos del modelo. Incluso, se dice que hubo un cliente en Texas que insistió en dormir esa noche en el coche, para garantizar que no se vendiese al día siguiente antes de que el concesionario cobrase su cheque.

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Después de su éxito en los 60, el modelo deportivo pasó su primera prueba de fuego en 1973, cuando subió el precio de la gasolina debido al embargo petrolero hecho por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

En aquel momento, los seguidores del Mustang lo asociaban con grandes motores V8 y potencias cercanas a los 300 caballos. Y razón no les faltaba, ya que desde1965 y hasta 1973 siempre hubo alguna edición de alto caballaje. Sin embargo, en medio de una crisis del petróleo, la firma del óvalo tuvo que adaptar a su ‘muscle car’ y hacerlo más eficiente en el consumo de combustible.

La plataforma del Falcon fue sustituida por la Arizona, se cambiaron las potentes motorizaciones por otras de bajo rendimiento y se redujeron los tamaños y peso de lo modelos. Con todos estos cambios, el nuevo ‘pony car’ apenas conservaba las características que lo hicieron famoso en su primera generación.

Estas adecuaciones, sin embargo, permitieron la supervivencia del modelo. Adaptar el coche a las tendencias del momento le valió a Ford un crecimiento en sus ventas de casi 100%: en 1973 comercializó 135,000 vehículos y al siguiente año fueron 386,000 unidades del Ford Mustang II (segunda generación).

Para 1994, después de 30 años de vida, el ‘pony car’ pasó por una situación no muy favorable debido a un descenso en sus ventas. Los modelos hechos bajo la plataforma Fox (tercera generación) habían dejado de lado su identidad americana y habían migrado hacia el ‘euro style’.

Ford tenía un nuevo reto: regresarle al mercado a su ícono americano y, para lograrlo, el Mustang fue ampliamente rediseñado. Young estima que 1,300 de las 1,850 partes que lo constituían sufrieron un cambio radical para regresarle su identidad. Fue un éxito, pues en 1994 la demanda de los clientes deseosos por comprar el nuevo modelo superó la producción. Algo parecido a lo que pasó con la primera generación.

Sus rivales

La nueva plataforma, la SN95, estuvo vigente hasta que la desaparición del Chevrolet Camaro y el Pontiac Firebird en 2002 prendieron un foco rojo para los directivos de Ford. Dice el dicho que ‘cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar’, y justamente esto fue lo que hizo la marca del óvalo.

Se arrancó con el diseño de lo que sería la quinta generación del único sobreviviente de la era de los ‘muscle car’. “Queríamos capturar la esencia del auto, nos fijamos en lo que hizo a los mejores Mustangs buenos y los menores Mustangs no tan buenos”, dijo en su momento J. Mays, vicepresidente de diseño global de Ford de 1997 a 2013.

A primera vista, el S197 era un Mustang que evocaba los primeros modelos con elementos contemporáneos. En ese momento Mays lo llamó el efecto ‘retro-futurista’.

Sin embargo, el regreso del Chevrolet Camaro, en 2009, representó un golpe para el potro de Ford, pues el modelo de General Motors lo ha superado en ventas, tan sólo en México, se colocaron 1,506 unidades del Camaro (43.7% más que en 2012), por 926 del Mustang (-24.8% que en 2012), según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Pero Ford cree que esto es pasajero y reafirma su confianza en poner el coche adecuado en el momento justo. Este año, por ejemplo, lanzará la versión renovada de su famoso ‘pony car’, ahora con un motor EcoBoost de 2.3 litros, el de menor cilindrada ofrecido por Ford en este modelo. Este motor se colocará en los modelos que irán para el mercado europeo, en un intento por cumplir con las exigencias medioambientales impuestas en el viejo continente.

Para el continente americano, estarán disponibles las motorizaciones de 3.7 litros en V6 (con 300 caballos de potencia y que es el estándar en el vehículo) y un actualizado motor de 5 litros en V8 que produce 420 caballos de potencia.

Young señala que entre las novedades en el diseño destacan la reducción de la altura del techo, el corte vertical del cristal trasero —herencia de los primeros modelos— y una nueva parrilla trapezoidal característica de los últimos vehículos de Ford. En el interior, se sustituye la llave para poner en marcha el motor por un botón de encendido.

En cuanto a su manufactura, Young dice que el proceso de pintado del nuevo modelo se hará en un nuevo sistema flexible recién instalado en la planta que permite pintar los modelos de distintos colores.

El ensamble de la sexta generación se hará en la planta de Flat Rock, Michigan, sin embargo, el nuevo Mustang llevará en sus ruedas un ‘toque mexicano’. Tom Grávalos, director general de Pirelli en México, adelanta que la llantas del Mustang 2015 serán producidas en la planta de Silao, Guanajuato. El primer modelo de la sexta generación llegará a las concesionarias mexicanas a finales de este año. Y contando.

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