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Legalidad para expandir ventas de autos locales

lun 05 enero 2015 02:03 PM
Mauricio Kuri
Mauricio Kuri - (Foto: Especial)

2015 comienza con buenas expectativas legales para alentar el crecimiento de las ventas domésticas de la industria automotriz mexicana, que se ha visto muy afectada por la entrada indiscriminada de vehículos usados importados desde los Estados Unidos y Canadá, ya que existe un hueco en la interpretación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que facilitó la entrada de basura vehicular en los años recientes, enriqueciendo a importadores masivos de vehículos usados, al importar millones de unidades.

Estos importadores masivos de vehículos usados se aliaron con sus representantes políticos locales para obtener amparos en contra del decreto presidencial, mismo que ofrece una salida legal a la importación definitiva de vehículos usados en la región de América del Norte, pero que obligaba estos importadores cumplir con algunos aspectos mínimos, tales como certeza jurídica a las unidades, además de pagar impuestos de importación. Aún así, se evadían estas responsabilidades minimas por medio de amparos, mismos que recientemente fueron descartados, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó la constitucionalidad del Decreto Presidencial emitido en Julio de 2011 y que es el mismo que se renueva el pasado 25 de diciembre de 2014 y hasta el 31 de diciembre de 2015.

Lo anterior implica que será mas costoso para los importadores introducir vehículos usados, ya que por un lado estos deben ser de entre nueve y 10 años de antigüedad únicamente, evitando traer basura vieja, que por lo regular introducían al país de hasta 15 y 20 años atrás. Asimismo, deben calcular los impuestos con precios estimados en el Libro Azul, lo anterior debido a que los importadores falseban los precios de transacción y con ello el impuesto de importación se calculaba sobre cantidades muy inferiores al precio real del pagado por los vehículos en el país de origen.

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Estas acciones no evitarán la importación de vehículos usados de EU y Canadá, pero al ser más costoso el trámite, el negocio será menos rentable y con ello se reducirá la actividad, obligando a los importadores a buscar vehículos de años modelo 2003 y 2004 únicamente y pagar los impuestos correspondientes a los precios estimados, lo cual colocará el precio de las unidades importadas a un nivel similar al de las unidades usadas, que originalmente se vendían como nuevas en nuestro país, representando esto una medida justa, ya que se sientan bases similares de mercado brindando condiciones parejas a los comercializadores de autos usados en todo el territorio nacional.

Desafortunadamente, esta medida no resuelve en el corto plazo el bajo nivel de ventas de unidades nuevas que tenemos en México, debido a que el mercado nacional tiene muchos retos adicionales a la sobreoferta generada por la entrada de vehículos usados del exterior. Tales retos tienen que ver con la presión inflacionaria recientemente agudizada por la depreciación del peso ante el dólar americano, lo cual puede implicar un aumento a los precios de las unidades nuevas en el primer trimestre de este año, adicionalmente la falta de crecimiento del ingreso per cápita real y la  enorme economía informal que no permite un mayor otorgamiento de préstamos personales, factores que no permitirán detonar un sólido crecimiento en el sector.

Con todo, 2015 se presentará con buenas expectativas para mantener un crecimiento moderado de las ventas de unidades nuevas, sin tener una recuperación mayor que coloque al mercado interno en los niveles que debería tener por el tamaño de nuestra economía.

 

*Director ejecutivo de Fondo Unido México, catedrático RRPP y comunicación estratégica en el ITESM. Especialista en la industria automotriz.

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