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Energética, con potencial de atraer importantes inversiones: S&P

Refuerza las expectativas de crecimiento y la flexibilidad fiscal de México
Energ�a
Energ�a - (Foto: sxc.hu)

Standard & Poor´s (S&P) subió las calificaciones soberanas de largo plazo en moneda extranjera y en moneda local de México, tras la aprobación de la reforma energética la cual, resaltó, tiene el potencial de atraer importantes inversiones en todo el sector.

La evaluadora informó que subió su calificación de largo plazo en moneda extranjera de BBB a BBB+ y la de largo plazo en moneda local de A- a A de México. Al mismo tiempo, subió la calificación de corto plazo en moneda local de A-2 a A-1 y confirmó la calificación de corto plazo en moneda extranjera de A-2 del país.

En un comunicado, la agencia internacional de riesgo crediticio expone que la perspectiva de las calificaciones soberanas de largo plazo de México es estable.

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"La aprobación de la relevante reforma energética, respaldada por algunos cambios en el marco fiscal, refuerza las expectativas de crecimiento y la flexibilidad fiscal de México en el mediano plazo", destaca.

Para la calificadora internacional, la perspectiva de las calificaciones de largo plazo es estable, ponderando los desafíos de implementar estas ambiciosas reformas en 2014 y 2015 y sus beneficios de un mayor dinamismo en la economía y un mayor margen de maniobra fiscal que "esperamos se concreten en el mediano plazo".

S&P refiere que el Congreso y las legislaturas estatales de México aprobaron recientemente una enmienda constitucional con el fin de abrir el sector de energía a la inversión privada.

"Este es un momento decisivo para México. El sector de energía ha estado cerrado efectivamente a la inversión privada durante los últimos 75 años".

La enmienda, subraya la calificadora internacional, requiere la aprobación de la importante legislación secundaria el próximo año y la implementación exitosa de esta reforma en los próximos años será crucial.

"En nuestra opinión, los cambios aprobados a la Constitución, incluyendo los artículos transitorios que proporcionan más detalles sobre la apertura del sector, tienen el potencial de atraer importantes inversiones".

Estima que el aprovechamiento del gran potencial petrolífero de México debe impulsar la inversión y el crecimiento en toda la economía; no obstante, también aclara que no serán perceptibles sus efectos tangibles sobre la actividad económica durante algunos años.

"El tiempo necesario para percibir la mayor inversión en el sector petrolero de México no sugiere un impulso inmediato a la inversión, excepto para aquel asociado con una mejor percepción del inversionista", precisa.

De acuerdo con S&P, las calificaciones de México reflejan su historial de políticas fiscales y monetarias cautelosas que han contribuido a que el país mantenga bajos niveles de déficits gubernamentales e inflación, además de impulsar la resistencia económica y han contenido los niveles de deuda fiscal y externa.

Sin embargo, acota, la restringida flexibilidad fiscal del soberano y la tendencia moderada de la tasas de crecimiento económico han limitado las calificaciones.

Refiere que aproximadamente una tercera parte de los ingresos presupuestales totales del país proviene del sector petrolero, lo que hace al gobierno vulnerable ante la volatilidad de los precios del petróleo y las caídas potenciales en la producción en el mediano plazo.

Además, la base tributaria no petrolera es baja, entre 9.0 y 10 por ciento del PIB, y durante mucho tiempo ha sido políticamente difícil tratar de ampliarla.

"La aprobación de esta reforma relevante no sólo fortalece el panorama de crecimiento de México, también su flexibilidad fiscal al reforzar su base de ingresos petroleros al paso del tiempo".

Es probable, apunta la evaluadora, que las recientes modificaciones al marco presupuestario fiscal de México se traduzcan en una gestión fiscal sólida constante para el país.

Indica que el gobierno ha presentado medidas destinadas a alcanzar una mayor transparencia en su meta fiscal y legislado sobre los límites de una parte del gasto discrecional con el fin de reducir el comportamiento cíclico en el presupuesto.

Si bien la aprobación de estas nuevas políticas es una señal importante, solo a través de la implementación efectiva el gobierno establecerá un historial, asevera.

Menciona que el objetivo del gobierno es ahorrar más ingresos petroleros extraordinarios que en el pasado, hasta 10 por ciento del PIB, en un fondo soberano de contingencia.

Mientras que esto podría reforzar adicionalmente la flexibilidad fiscal, los ahorros significativos solo se materializarían cuando comience la producción resultante de los nuevos contratos petroleros en los próximos años.

S&P recuerda que el Congreso mexicano aprobó también un paquete fiscal destinado a aumentar los ingresos no petroleros en 2.5 por ciento del PIB hacia 2018 cuando, en el pasado, el gobierno ha tenido dificultades para alcanzar los incrementos proyectados en la base tributaria tras la implementación de las reformas fiscales.

"Suponiendo que la totalidad del aumento en los ingresos se concreta de hecho, lo cual depende de la eliminación del subsidio a la gasolina nacional, los ingresos no petroleros se mantendrían aún bajos en comparación con sus pares internacionales y pesarían sobre la flexibilidad fiscal".

Expuso que los ingresos del gobierno general en torno a 19 por ciento del PIB se comparan con los ingresos de más de 30 por ciento del PIB de los pares de México con calificaciones similares.

La calificadora espera un crecimiento real del PIB de México de 3.0 por ciento en 2014 y de 3.5 por ciento en 2015, niveles más altos al 1.2 por ciento en 2013, que refleja un repunte de la economía estadounidense y la reversión de algunos factores excepcionales en México que apuntalaron el bajo crecimiento este año.

Por otra parte, precisa, la perspectiva estable pondera los desafíos respecto a la implementación efectiva de las numerosas reformas en 2014 y 2015 con sus beneficios -mayor flexibilidad fiscal y una economía más dinámica- que probablemente comenzarían en los próximos años.

"Las mejores expectativas de inversión privada derivadas de la reforma energética probablemente requieran tiempo para generar un crecimiento económico mayor y una base de ingresos más fuerte y menos volátil. Es probable que un sector más dinámico refuerce la competitividad de los no energéticos al paso del tiempo".

S&P anticipa que podría subir las calificaciones si una implementación efectiva de estas reformas recientes, más rápida que la esperada, fortalece el crecimiento y el perfil fiscal más rápidamente, mientras mantiene las vulnerabilidades externas bajo control.

No lograr la implementación efectiva de las reformas recientes en los próximos años podría contribuir en el debilitamiento de la confianza de los inversionistas y en un bajo crecimiento del PIB, alerta.

Advierte que la incapacidad de reducir gradualmente la dependencia de los ingresos volátiles de la energía, en combinación con cambios inesperados en las políticas fiscales, podría incrementar la vulnerabilidad de las finanzas públicas a los shocks negativos.

El deterioro resultante del perfil económico y financiero de México podría indicar una baja de las calificaciones del soberano, aclara la agencia.

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