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Crean dispositivo que ayuda a reducir contagios del personal médico

Vent-Aid fue diseñado para atender emergencias de pacientes graves de Covid-19. Producirlo no rebasa los 7,000 pesos pero la certificación ante Cofepris frena su escalabilidad
lun 18 mayo 2020 11:52 AM
Vent-Aid
Vent-Aid tiene circuitos electrónicos que permiten regular el bombeo por minuto y la cantidad de oxígeno que suministra. Mide 32 cm de frente, 31 cm de profundidad y 43 de alto.

La disponibilidad de equipo médico y respiradores para pacientes graves de Covid-19 ha sido uno de los temas críticos durante la actual contingencia, particularmente en países donde los sistemas de salud se han visto rebasados como en el caso de Estados Unidos, o bien, están poco desarrollados.

Para contribuir a paliar esta situación, Propelland, una firma de diseño e ingeniería con sede en México, desarrolló un prototipo para la automatización de respiradores manuales, denominado Vent-Aid, cuya ingeniería y diseño es cien por ciento mexicano, platica Juan Adlercreutz, gerente general de la compañía para Latinoamérica.

No se trata de un respirador, si no de un sistema que automatiza la maniobra del personal médico cuando usa el resucitador-manual, conocido como ambu bag.

Fue diseñado para dar asistencia en la primera línea de contención de los hospitales cuyos recursos están limitados, de tal forma que los pacientes con dificultad para respirar que lleguen a emergencias reciban la oxigenación necesaria y posteriormente sean atendidos con un respirador mecánico invasivo.

Así, además de garantizar la atención primaria a pacientes críticos, se reduce la posibilidad de contagio del equipo médico que los asiste durante la emergencia.

Este asistente mecánico de respiración fue desarrollado en tres semanas por un grupo integrado por un diseñador, un ingeniero y tres colaboradores del taller, y con componentes de fácil acceso en el mercado. El motor, por ejemplo, es de un limpiaparabrisas de coches.

“Está hecho con láminas de acero y cortadoras láser, se arma con tornillos, y tiene un acabado anticorrosivo, lo que reduce la posibilidad de focos de infección por las expectoraciones de los pacientes y lo hace fácil de limpiar”, comenta Adlercreutz.

El costo de fabricación es de 7,000 pesos, sin contar los 800 pesos que en promedio cuesta la ambu bag, sin embargo, al escalar la producción el precio sería menor.

Vent-Aid desarrollado por Propelland
Vent-Aid fue desarrollado sin fines de lucro y los planos y especificaciones están disponibles para libre descarga en el sitio web de la compañía.

¿De dónde viene la idea?

Vent-Aid fue desarrollado con base en la metodología Lean StartUp, por lo que antes de la versión final hubo dos prototipos incluyendo uno con dos motores, el cual era deficiente.

El equipo tomó como base las especificaciones del hackatón al que convocó en marzo, Bioenterprise, una aceleradora de proyectos de biomedicina con sede en Cleveland, Ohio; para desarrollar un sistema de asistencia de ventilación mecánica en dos semanas. La iniciativa estuvo auspiciada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

También utilizó referencias de otros desarrollos similares de código abierto en Estados Unidos, y del asistente mecánico desarrollado por el fabricante de autos SEAT en su planta de Martorell, en España.

(Obligatorio)
SEAT adaptó una línea de producción del eje anterior del subchasís del modelo León para fabricar un dispositivo que automatiza los respiradores manuales.

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¿Y la certificación?

Propelland en México está integrada por 16 personas y al igual que otras empresas de servicio, vio mermado el interés de los clientes por crear nuevos proyectos o continuar los que estaban en desarrollo, a causa del paro económico en diversas industrias.

“Tuvimos unas dos semanas con muy poco trabajo”, refiere Juan Adlercreutz. Justo en esos días la gente que labora vía remota prefirió echar a andar esta iniciativa. “El equipo tenía la necesidad de ayudar”.

Es por ello que el proyecto no tiene fines de lucro y tanto los planos y especificaciones están disponibles para libre descarga en el sitio web de la compañía para que cualquier persona lo pueda fabricar.

- ¿Por qué no buscar la certificación ante Cofepris y producirlo?

Hablando con clientes que están involucrados en labores de ayuda para atender esta crisis nos dijeron que el proceso de la Cofepris era muy complicado y al final, somos una compañía pequeña y desde el inicio la idea nunca fue lucrar con esto
Juan Adlercreutz

A inicios de abril, la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) informó que el organismo agilizaba los trámites de importaciones y exportaciones requeridas para la atención de la emergencia sanitaria como insumos para la salud y principios activos para la elaboración de medicamentos.

Además, anunció que daría un permiso inmediato para la importación de ventiladores pulmonares, previa acreditación del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece).

Sin embargo, dejó de lado lo relativo a la producción local de estos dispositivos, lo que ha despertado varias reflexiones de parte de la iniciativa privada, entre ellas la del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Entre las 68 ideas para México que dio a conocer en mayo como parte de las recomendaciones para el Acuerdo Nacional, el organismo planteó la necesidad de que la Comisión de Autorización Sanitaria de la Cofepris y al InDRE, agilicen la autorización de insumos de salud necesarios durante la crisis, tanto para la producción local como para la importación; sin embargo, al cierre de este artículo, no hubo respuesta.

Juan Adlercreutz reconoce que la intención de dar a conocer este prototipo es lograr contactar a gente que pueda contribuir a obtener las certificaciones requeridas, obtener los fondos necesarios para producirlo en caso de que se requiera en el sistema de salud pública o en hospitales privados, y los pasos para distribuirlo.

“Son cosas que nos superan y en este momento, si no estás bien conectado con Cofepris es difícil lograr una autorización”, concluye.

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