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BLOG: Gas natural, factores clave para su explotación

mié 09 octubre 2013 03:42 PM
Gas
Gas - (Foto: (Foto: Archivo Expansión/Federico Gama) )

Sólo por debajo del petróleo y el carbón, el gas natural ocupa el 3er lugar en el consumo mundial de energía, de tal manera que 23.9% de la energía que se consume en el mundo es gas natural. Incluso, se prevé que el consumo a nivel mundial, crezca en una tasa anual de promedio de 1.7% hasta 2035.

México cuenta con reservas 3P (probadas, posibles y probables) de gas natural que ascienden a 61.6 BPC. En 2012, se consumieron 8,100 MMpcd de gas natural, cantidad equivalente a 2.5% del consumo mundial. Por otra parte, la producción en México de 5,600 MMpcd durante 2012 (1.7% de la producción mundial total) nos muestra de manera clara que la demanda nacional supera la producción. Para mejor ilustración, de 2007 a 2012, la demanda creció a un ritmo de 4% anual, superando por poco más del triple al índice de crecimiento anual de la producción que fue solamente de 1.2%.

Caso contrario es el de Estados Unidos, donde a partir de la revolución del gas de esquisto se han obtenido altos niveles de producción en los últimos años, llegando a su número récord en 2012 con 65,700 MMpcd producidos (20.4% de la producción mundial), y con ello los precios en ese mercado han bajado.

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Este fenómeno influye directamente en México, ya que nuestros precios de gas natural están regulados y referenciados a los de los mercados estadounidenses. No obstante, la oportunidad que el gas representa para México se ha visto limitada por la insuficiente producción y el saturado sistema de transporte y distribución actual.

Los precios del gas natural

Canadá, México y Estados Unidos integran la zona más barata en el mundo en precios de gas a nivel mundial. Los números actualizados al mes de julio del presente año indican que el mercado Henry Hub, uno de los principales referentes de la región norteamericana, mantuvo un precio promedio de $3.68 dólares por MM de BTU, lo cual hace al energético extremadamente competitivo frente a los mercados de Europa y Asia.

Así, los bajos precios de gas natural en México han motivado el impulso del consumo del mismo, principalmente para la generación eléctrica y para las necesidades de Petróleos Mexicanos (Pemex). Y es que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha comenzado a reemplazar la generación de electricidad por medio de combustóleo por la generación a través de gas natural, precisamente debido a sus precios y bajas emisiones contaminantes a la atmósfera. Sin embargo, contrario a un escenario ideal, las necesidades de los usuarios de gas natural en México aumentan de forma constante y los niveles de producción siguen cayendo, razón por la que PEMEX, a fin de hacer frente a la situación, ha empezado a contemplar la extracción y producción del gas de esquisto disponible en el territorio nacional, cuyas reservas se estiman en 545 BPC y ubican a México en el 6to lugar mundial.

Para el presente año, PEMEX ha planeado destinar 3.3 MMM de pesos para exploración de recursos no convencionales (dentro de los cuales se clasifica el gas de esquisto), cuyo potencial de producción podría resultar clave para abastecer la demanda nacional.

No obstante, PEMEX no debería visualizar al gas de esquisto como su remedio mesiánico para solucionar el problema, ya que a pesar del alto número de reservas en el país, se deben considerar los riesgos que conlleva la explotación de este recurso. Estados Unidos ha venido explotando este recurso desde ya hace algunos años y las empresas que llevan a cabo este tipo de proyectos han comprobado empíricamente que los campos de gas de esquisto a rápidamente dejan de ser redituables.

La producción de estos campos declina de manera acelerada, por lo que se necesitan perforar pozos constantemente y se requiere una fuerte inversión de capital para mantener los niveles de producción al mismo ritmo que cuando el campo inició su producción. Además, con los precios bajos de gas natural que existen en la actualidad, se dificulta la obtención del capital necesario para reinvertir en la producción de este energético.

PEMEX debe ser cauteloso con los riesgos económicos y ambientales provenientes del desarrollo de este tipo de proyectos, a fin de no atrapar al país dentro una burbuja energética y financiera. En cambio, se deben tomar decisiones acertadas y estratégicas para que México se beneficie por completo de la competitividad y bajos precios del gas natural durante los años venideros. (Jorge Corella Martínez colaboró para esta columna).

*Autor: Benjamín Torres Barrón, consultor especializado en energía de la firma Baker & McKenzie

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